11-12-2019
Miércoles

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Castricone: "Si no hay agitadores tendremos un fin de año tranquilo"

El sacerdote de barrio Tablada se refirió a los índices de pobreza que reveló la UCA. "Si bien la situación está mal, la gente está tranquila, hay mucha contención social".



Castricone: "Si no hay agitadores tendremos un fin de año tranquilo"

Miércoles 20 de Noviembre de 2019.

El sacerdote de barrio Tablada Claudio Castricone advirtió que la situación en los barrios de Rosario "es muy difícil", pero a la vez desestimó que puedan producirse estallidos sociales. "Si no hay agitadores, vamos a tener un fin de año tranquilo. Nuestros movimientos sociales y los pobres saben que los muertos los ponen ellos", dijo.

En ese sentido, el cura remarcó que "hay mucha contención del Estado y de las organizaciones sociales", y consideró que "la gente también está esperanzada en que la situación mejore con el próximo gobierno". Castriconte señaló: "La situación en los barrios está muy difícil por la falta de empleo y por la inflación que no deja de subir", sostuvo el cura.

En declaraciones al programa "Zysman 830" que se emite por La Ocho, Castricone se mostró algo optimista de cara al futuro, al manifestara que "el clima está más tranquilo. Sinceramente no veo un estallido social como pudo haber pasado en otra época. Hay mucha contención social de parte del Estado y de los movimiento sociales. Si bien la cosa no está para nada bien, hay una contención".

El cura consideró que ese clima de tranquilidad "tiene que ver también con la gran esperanza que hay en la gente. Un gobierno nuevo siempre despierta esperanza. Eso influye psicológicamente en el pueblo que espera el 10 de diciembre como si mágicamente se resolvieran todos los problemas".

"Si bien veo que la situación está mal, la gente está tranquila. Creo que si no hay agitadores, no habrá estallido y tendremos un fin de año tranquilo. Esto es algo que nuestros movimientos sociales y los pobres lo saben, porque los muertos los ponen ellos", dijo el sacerdote.

Castricone fue consultado sobre una encuesta realizada por el Conicet que reveló que en la última década cayó diez puntos la cantidad de personas que profesan la fe católica y a la vez subió el porcentaje de quienes adhieren al culto evangélico.

El cura admitió que percibía esa situación. "No sólo notamos un corrimiento hacia los evangélicos. También vemos un corrimiento hacia la incredulidad y al delito. Dejar de creer en algo. Esto lo atribuyo a una Iglesia que ha querido vivir de rentas. Es decir de lo que antes se sembró, y ahora dejamos de sembrar. Una iglesia muy estática, poco misionera, un catolicismo cómodo, que se quedó con sólo ir a misa, con rezar, pero con poca actitud misionera, apostólica y evangelizadora".

© GUILLERMO ZYSMAN